miércoles, 9 de abril de 2008

EL ASEO DE LOS BAÑOS ES UN ASUNTO DE TODOS


Por: Estefanía Ospina Vidal

Es muy frecuente que cada vez que entramos a los baños nos veamos obligados a salir lo más rápido posible de ellos puesto que estos se encuentran sucios y malolientes. Algunos tienen los grifos dañados, las cisternas descompuestas e incluso hay uno al que le falta la puerta, situación que aparte de incómoda resulta preocupante ya que estos son un elemento indispensable para nuestra higiene personal.

Los baños son lavados seis veces por día, dos en la mañana, dos en la tarde y dos en la noche pero es solo cuestión de minutos para que se ensucien y vuelvan a estar igual o peor que antes. Los empleados encargados de la limpieza después de organizar los salones se dirigen a estos y los arreglan cada dos horas, pero cada vez que tienen que realizar su labor, los encuentran en malas condiciones porque los estudiantes no bajan la cisterna, ya sea porque les da pereza o porque sencillamente estas no funcionan.

Además cada vez que llueve o que los alumnos se lavan las manos y botan el agua al piso, esta se va acumulando y con la tierra de los zapatos, hace que el lugar se convierta en un barrial, por lo que se vuelve más dispendioso el trabajo de los aseadores. Situación que se podría evitar con un poco de precaución y planeación.

La universidad contrató a una empresa llamada Surtiaseo que es la responsable de supervisar a las personas encargadas de la limpieza y de otorgarles los implementos necesarios para que desempeñen su trabajo. Los productos de higiene personal no van incluidos dentro del convenio porque así lo estipuló la universidad y las papeleras y cestas de basuras si están contenidas pero en caso de pérdida la compañía no se encargará de su reposición. El contrato no contempla que los artículos que se dañen o que se pierdan deban ser renovados, y no hay una cláusula que determine cada cuanto tiempo hay que realizarles mantenimiento.

Es cierto que muchas veces los baños se deterioran por descuido de los alumnos y por que hay quienes se adueñan de algunos elementos como las cestas de basura y las tapas de la batería sanitaria, pero no podemos negar que la universidad tiene también muchas responsabilidad en el asunto ya que no se preocupa por llevar a cabo una revisión periódica que permita establecer el estado en que se encuentran, y así realizar un inventario de los elementos que no funcionan y destinar los recursos necesarios para su reparación.

El aseo de los baños es un asunto de todos y en especial de nosotros los estudiantes quienes somos los que los utilizamos y nos vemos mas afectados por su mal estado, así que podemos comenzar por poner de nuestra parte para ayudar a conservarlos limpios y ordenados. Lo primero que debemos hacer es dejar de dibujar graffitis ya que la academia cuenta con espacios que nos permite expresarnos sin necesidad de tener que escribir en las paredes. Además es necesario que valoremos y apreciemos los pocos recursos que se nos brindan para que la universidad no tenga que excusarse en nuestro comportamiento a la hora de no brindarles el debido mantenimiento.

Nos estamos formando no solo profesionalmente sino también como personas responsables e integras y eso debemos reflejarlo en nuestro comportamiento. Si queremos un cambio no solo en el aseo de los baños sino en toda la institución tenemos que aprender a tener consciencia, sentido de pertenencia y a cuidar las cosas que son de todos.